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Objetivo del
juego
La finalidad
del juego es la captura de la totalidad de las piezas
contrarias o el bloqueo de las mismas, de forma que
tocándole(s) jugar no le(s) sea posible realizar
movimiento (esto, que se aproximaría a lo que en ajedrez
es el ahogo, en las Damas no es tablas, sino pérdida de la
partida para el ahogado).
Será tablas si
el número de piezas de la posición o la posición misma,
hace técnicamente imposible la victoria de uno de los dos
bandos, o si por mutuo acuerdo así se decide.
Inicio de
partida y movimientos de las piezas
A lo largo de
la partida hay dos tipos de piezas bien diferenciadas:
peones y damas.
El juego
comienza con todos los peones de cada jugador situados
sobre el tablero en sus respectivas casillas.
En la gran
mayoría de variantes del juego (en todas salvo en las
damas turcas) los peones se mueven en diagonal tanto hacia
la derecha como hacia la izquierda, siendo los movimientos
de los peones siempre en avance de una casilla.
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Cuando un peón
llegue a la primera fila del bando contrario, se corona,
convirtiéndose en dama, la cual se distingue del resto de
piezas por la colocación de otro peón del mismo color
sobre el que llega a la primera fila.
Salvo en las
damas rusas en todas las demás variantes, cuando un peón
corona, termina su movimiento, no pudiendo seguir el
mismo, en este caso como dama.
Las damas, al
igual que los peones, en la gran mayoría de variantes
tienen movimiento diagonal, pero tienen una serie de
poderes especiales variables según la variante de que
se trate, como son la posibilidad de desplazarse tanto
hacia adelante como hacia atrás, o, en la mayoría de las
variantes también, el que puedan desplazarse un nº de
casillas indefinido en sus diagonales. En todo caso son
siempre fichas más fuertes que los peones.
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Capturas
El peón
captura en diagonal en la mayoría de las variantes
saltando por encima de la ficha contraria que va a ser
capturada, cayendo sobre la casilla inmediatamente detrás
de ésta (en el sentido de la captura), y siempre que el
que captura esté en una casilla adyacente al capturado, y
que la casilla inmediatamente detrás de éste esté libre
para que acabe el movimiento. Hay variantes en que la
captura se hace tanto hacia adelante como hacia atrás, y
otras en las que se hace sólo hacia adelante.
La captura con
dama es igual que con peón pero, como en el caso de los
movimientos, la dama en cada una de las variantes del
juego tiene más poder que los peones. En todas las
variantes la dama puede capturar tanto hacia adelante como
hacia atrás y en la mayoría de los casos la ficha a
capturar no tiene por qué estar en una casilla adyacente
mientras esté en la misma línea y sin piezas entre la dama
que realiza la captura y la pieza capturada, y el
movimiento tampoco tiene por qué terminar en la casilla
inmediatamente detrás de la ficha capturada. Lo que nunca
puede hacer la dama es saltar por encima de sus propias
piezas, y nunca pueden capturar dos piezas contrarias
situadas en casillas adyacentes entre sí.
La captura es
obligatoria, es decir, si al llegar el turno de un
jugador, una o más de sus piezas estuviera en situación de
realizar capturas, será obligatorio mover ésta o una de
estas piezas y realizar tal captura, no pudiendo optar por
mover una pieza que no esté en situación de realizar
captura.
Tanto con dama
como con peón, si tras una captura, la pieza en cuestión
estuviera en situación de realizar una nuevamente, tal
nueva captura se llevará a cabo de forma encadenada, y así
sucesivamente mientras se diera tal circunstancia de poder
seguir capturando. Su movimiento y su turno terminan
cuando ya no hay más piezas para capturar.
En el caso
anterior, en todas las variantes del juego (salvo en las
damas turcas) las piezas capturadas no serán retiradas del
tablero hasta que termine todo el movimiento y no se puede
saltar de nuevo por encima de la pieza capturada.
Finales de
partida
Todas las
variantes tienen alguna norma que limita el nº de
movimientos en determinadas circunstancias en los finales
de partidas a fin de evitar alargamientos innecesarios de
las partidas cuando resulta evidente que la partida no va
a poder ser ganada por ninguno de los jugadores y va a
resultar entablada. En estos casos generalmente son los
propios jugadores los que decretan tablas incluso antes de
alcanzar el nº de movimientos máximo permitido en cada
caso.
Del mismo
modo, si se da tres veces la misma situación de fichas
sobre el tablero se considerará la partida entablada. |
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